
- Un enlace va a un grupo, a una lista de difusión o a un chat: todos abren la misma página viva.
- Cambias la hora después de enviarlo y cada invitado ve la nueva; una imagen habría que reenviarla.
- Las respuestas vuelven con el número de personas y las notas dietéticas, en vez de pulgares que contar.
- Más abajo, mensajes para copiar, formales y cercanos, en tu idioma.
Un enlace, toda la lista
Tu invitación es una dirección web normal. Pegada en un grupo de WhatsApp, doscientas personas abren la misma página; pegada en un chat, tu abuela ve exactamente lo mismo. No hay un archivo por invitado, nada que adjuntar y nada que comprimir.
Para una lista larga, una lista de difusión es mejor que un grupo: cada uno recibe el mensaje por separado, nadie ve los números de los demás y nadie responde sin querer a cuatrocientas personas. El enlace se comporta igual en ambos casos.
Por qué un enlace gana a una imagen
Una imagen queda congelada en el momento en que la envías. Si la ceremonia se retrasa media hora, si cambia el sitio o si detectas un apellido mal escrito, la única salida es reenviarlo todo y confiar en que se fijen en la segunda versión. Un enlace se edita una vez y cada invitado que lo abra —incluido quien lo abrió la semana pasada— ve la versión corregida.
La diferencia mayor es lo que vuelve. Una imagen te deja una fila de pulgares y de «vamos a intentarlo» que hay que contar a mano. La página de la invitación hace las preguntas de verdad: venís, cuántos sois, hay algo que no coméis. Las respuestas llegan en lista y el número siempre cuadra.
Qué escribir en el mensaje
Que sea corto. El detalle está en la página; el mensaje solo tiene que dar ganas de tocar. Tres que funcionan:
Formal — «Queridos todos, nos haría muchísima ilusión contar con vosotros. Todo lo necesario, incluida la confirmación, está aquí: [tu enlace]»
Cercano — «¡Nos casamos! 🤍 Fecha, lugar y cómo avisarnos, todo aquí: [tu enlace]»
Breve — «Nuestra invitación y la confirmación, en el mismo sitio: [tu enlace]»
Algo que conviene añadir al final: una fecha límite. «Avisadnos antes del 1 de mayo» duplica las respuestas de la primera semana.
Los invitados que no usan WhatsApp
Cada invitación trae además un código QR listo para imprimir. Ponlo en una tarjeta para los familiares que prefieren el papel: abre la misma página, con el mismo formulario de respuesta, contada en la misma lista.
Ese código impreso funciona para siempre. Si más adelante cambias el PIN de la invitación o restableces el enlace, el QR sigue funcionando: una tarjeta que ya está en el buzón nunca deja de servir.
y sabe quién viene.
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